Doble homicidio sacude a Unitedville
La aldea de Unitedville fue escenario de un doble homicidio el pasado fin de semana, cuando Manuela Vanegas, de veinte años, y Jerrington Ingram, de veintitrés, fueron acribillados mientras regresaban a la comunidad tras una salida recreativa.
Según el reporte policial, la pareja había acudido el sábado al área de Barton Creek junto a otras dos personas. Al regresar caminando hacia la aldea, un pistolero les tendió una emboscada y abrió fuego contra ellos. Ambos fallecieron en el lugar.
El oficial de Estado Mayor, ASP Stacy Smith, explicó que “la investigación preliminar sugiere que las víctimas podrían haber estado regresando de nadar en un arroyo cercano cuando fueron abordadas. Se rastreó el área para identificar posibles testigos y obtener material de video, que esperamos ayude en la investigación”.
Familiares indicaron que Vanegas e Ingram apenas llevaban alrededor de tres semanas saliendo juntos. El hermano de Ingram relató lo ocurrido según la información que han logrado recopilar. “Por lo que entendemos, ella venía del arroyo alrededor de las cuatro o cinco de la tarde. Todos caminaban juntos, pero mi primo se adelantó. Fue el caballero que murió junto con ella”, expresó.
Añadió que “después de que mi primo se fue, escucharon siete disparos. Cuando corrieron de regreso, encontraron dos cuerpos en el suelo. Corrieron a casa para pedir ayuda. Eso es todo el detalle que tenemos”.
La familia sostiene que Vanegas no era el objetivo del ataque, sino que se encontraba en el lugar equivocado en el momento equivocado. Mientras tanto, en la comunidad han surgido rumores de que el pasado de Ingram pudo haberlo puesto en riesgo. Sin embargo, su hermana rechaza esa versión y asegura que él había recibido amenazas directas semanas antes del crimen.
“Él era el objetivo previsto, estoy segura de eso. La mujer, su novia, era un alma inocente que fue llevada porque estaba con mi hermano. Jerrington no era miembro de una pandilla; no era un hombre problemático. Cualquiera que lo conociera personalmente sabe que era un hombre tranquilo”, afirmó.
La hermana añadió que “pero él era el objetivo previsto. Se hicieron amenazas; se enviaron amenazas dos semanas antes”.
Según relató, los rumores que lo vinculaban con una pelea reciente en el centro comunitario desencadenaron amenazas contra su vida. La familia asegura que un pariente de los involucrados juró venganza y lo señaló directamente como objetivo, y que pese a las advertencias, no hubo intervención policial.
“Estos hombres están siendo protegidos por la policía. Estos hombres están siendo protegidos por la Policía de San Ignacio. Sea cual sea el vínculo que tengan con la Policía de San Ignacio, no pasará nada”, denunció.
También manifestó su frustración ante la falta de resultados. “Te lo digo, y lo escucharás durante años; no saldrá nada de esto. Mi hermano ha muerto, se pudrirá, y estos hombres seguirán matando, porque andarán libres. Estos policías no escuchan”.
Hasta el momento, las autoridades no han establecido un motivo oficial por el doble asesinato que ha conmocionado a esta comunidad del distrito de Cayo.


Facebook Comments