Libertad condicional reaviva dolor familiar
Hace doce años, Kayla Burgess fue encontrada estrangulada dentro de su vehículo en la aldea de Bullet Tree Falls, un crimen que marcó profundamente a su familia. En 2018, su asesino, Vince Garbutt, fue condenado a veintidós años de prisión. Sin embargo, en abril de 2025, Garbutt obtuvo libertad condicional y actualmente está intentando integrarse al equipo de baloncesto de los San Pedro Tiger Sharks.
El hermano de Kayla, Caral Burgess, compartió cómo esta situación ha reavivado el dolor de la familia y la dificultad de seguir adelante. “El proceso ha sido difícil. Pierdes a alguien muy cercano a la familia. En mi caso, siento que perdí a mi princesa, solía llamarla mi princesa”, expresó.
Burgess cuestionó la libertad condicional otorgada a Garbutt, enfatizando que no habrá un verdadero cierre para la familia. “Bajo el sistema de justicia, el tipo recibió veintidós años. Te explican que después de cierto número de años, él se vuelve elegible para libertad condicional. Más allá de eso, realmente no le dimos seguimiento porque mi mamá dijo en su corazón que tenía que perdonar a este tipo para poder seguir adelante. Así que, mamá simplemente decidió dejarlo en las manos de Dios. Nunca tendremos un cierre. Ninguna cantidad de tiempo que él cumpla nos dará un cierre así”, declaró.
El hermano de la víctima también expresó su frustración con el sistema de libertad condicional y la idea de rehabilitación prematura. “En mi opinión, si le dieron veintidós años, no dejen que obtenga libertad condicional después de diez. Que cumpla la condena completa, que cumpla los veintidós años. No creo en este sistema de libertad condicional, en la idea de que alguien pueda cambiar sus costumbres y rehabilitarse ahora. Él asesinó a mi hermana. Él asesinó a mi hermana”, insistió.
Finalmente, Burgess reflexionó sobre los riesgos que, según él, puede implicar la liberación anticipada de criminales. “A veces el sistema funciona, ¿verdad? Pero considera esto: si él puede obtener libertad condicional, podría salir y lastimar a la familia de alguien más. ¿Realmente crees que siete años, o diez años es tiempo suficiente para que él se rehabilitara? No, no lo creo. Si le van a dar veintidós años, que su rehabilitación llegue después de veintidós años”, concluyó, dejando en claro el profundo dolor y la desconfianza que la familia aún siente hacia el sistema judicial.


Facebook Comments