Ordenan a agente cortar rastas
El agente Kenrick Bol, el primer policía masculino autorizado a portar rastas en acto de servicio, ha recibido la orden directa del comisionado de policía, el doctor Richard Rosado, de que debe cortarse el cabello. La decisión ha reavivado el debate sobre los reglamentos internos de la Policía y recuerda el caso de 2019 que sentó un precedente constitucional sobre el uso de peinados en la fuerza, defendido en ese entonces por quien hoy ocupa el cargo de Fiscal General, Anthony Sylvestre.
Consultado sobre la situación, Sylvestre aclaró que su despacho aún no ha sido formalmente involucrado en el caso. “La forma en que funciona es que, cuando surge un problema que requiere representación o asesoramiento legal, el respectivo departamento o ministerio nos escribe con una solicitud. El ministerio del Procurador General aún no ha recibido una solicitud de asesoramiento o representación sobre este asunto específico, por lo que no puedo hablar sobre los detalles”, explicó.
El Fiscal General recordó el caso que defendió mientras ejercía la profesión de manera privada, relacionado con la oficial Shantel Berry, en el cual la Policía había aplicado uno de sus reglamentos. “En relación con el caso que manejé en el ejercicio privado de la profesión, el caso de Shantel Berry, el departamento de policía había invocado uno de sus reglamentos, creo que el reglamento siete”, indicó.
Según detalló, dicho reglamento establecía parámetros específicos sobre el largo del cabello. “Ese reglamento disponía, y es importante señalar esto, que una oficial de policía podía llevar el cabello a cierta longitud, si estaba por encima del cuello”, afirmó.
Sylvestre señaló que ese proceso judicial fue clave para definir cómo debía interpretarse la norma. “Los principios de ese caso establecieron cómo el tribunal interpretaría la aplicación de la regla a una oficial femenina. En esas circunstancias, los oficiales demostraron un estilo con rastas que aún podía ajustarse a la regla”, expresó.
Añadió que el tribunal concluyó que la norma no era discriminatoria en su redacción. “El tribunal determinó que, en apariencia, la regla no era discriminatoria”, puntualizó.
No obstante, dejó claro que no puede emitir una opinión legal definitiva sobre el caso del agente Bol sin conocer los detalles completos. “No estoy muy familiarizado con los hechos específicos del caso al que ustedes aluden, ya que no hemos sido formalmente involucrados en él, por lo que no puedo determinar cuál sería nuestro consejo”, manifestó.
Sylvestre subrayó que los casos de presunta discriminación requieren un análisis cuidadoso. “Basta con decir que, en asuntos de discriminación, el análisis suele ser sensible a los hechos, lo que significa que se deben examinar las circunstancias específicas antes de poder tomar una determinación”, concluyó.


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